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Qué hacer tras la transferencia embrionaria: consejos y recomendaciones

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La transferencia es el paso final, la intervención médica que debe culminar el proceso de un tratamiento de Fecundación In Vitro. El embrión es introducido en la cavidad uterina, donde si todo sale bien se implantará y continuará con su desarrollo.

Existen una serie de consideraciones a tener en cuenta después de este paso para aumentar las probabilidades de implantación, reducir los posibles efectos secundarios y promover un embarazo saludable.


¿Debo seguir algún tipo de dieta?

Las evidencias respaldan el efecto positivo de una dieta sana y equilibrada durante la búsqueda del embarazo y la propia gestación. Como consejo general, tras la transferencia es recomendable seguir una dieta rica en frutas y verduras (lavándolas bien si se opta por su consumo en crudo), buenas fuentes de fibra, carbohidratos complejos y proteínas. Hay que evitar alimentos como los quesos sin pasteurizar y aquellos pescados asociados con el contenido de metales pesados, como el pez espada o el atún rojo.

También es importante una buena ingesta de calcio y otras vitaminas y minerales, asegurándonos de tener un aporte equilibrado de nutrientes esenciales. Lo mejor es consensuar con tu médico si es necesario algún tipo de suplemento nutricional.

Recuerda mantener un buen nivel de hidratación. Se recomienda beber agua y dejar de lado otro tipo de bebidas azucaradas, alcohol o con excesiva cafeína.


¿Hay algo que deba tomar después de la transferencia?

En iGin, como en cualquier centro de reproducción asistida, te haremos un plan con la medicación o suplementos que necesites tomar durante esta fase, como el ácido fólico o la progesterona. También te deben recomendar la medicación para el dolor (lo ideal suele ser sólo paracetamol en la dosis prescrita y no a largo plazo).


¿Puedo hacer ejercicio?

Se debe evitar la actividad deportiva de impacto o extenuante. A menos que tu médico lo indique, no suele ser necesario un reposo total en cama. Puedes volver a tu día a día normal, pero teniendo en cuenta que debes tomártelo con calma, descansar lo suficiente y relajarte.

No se recomiendan baños muy calientes, saunas, baños de vapor o cualquier actividad que eleve significativamente tu temperatura corporal.


¿Puedo retomar mi vida habitual?

La espera de dos semanas entre la transferencia y la prueba de embarazo (periodo que conocemos como “betaespera”) es un momento para que te cuides. Un tratamiento de fertilidad puede ser extenuante, a lo que se le suma el ritmo acelerado de la vida moderna. Y el estrés excesivo puede tener un efecto adverso sobre la fertilidad y la salud en general. Puedes retomar tu actividad habitual, pero deberías tratar de sobrellevar este tiempo de una manera relajada.


¿Hay alguna posición indicada para dormir?

No hay indicios de que haya una postura más recomendable que otra. El embrión transferido no se va a ver afectado por la postura corporal durante la noche; piensa que se encuentra acomodado en tu matriz, en un revestimiento suave y grueso, ideal para su implantación. Así que lo único que debes hacer es ponerte cómoda y descansar.


¿Puedo tener relaciones sexuales?

El consejo habitual es abstenerse durante la betaespera. Es cierto que el sexo puede no afectar al embrión y su implantación, pero puede desencadenar contracciones uterinas, así que está desaconsejado.


¿Es normal tener algo de dolor o manchado?

Puedes experimentar algunas manchas leves después del procedimiento de transferencia y durante la implantación. Algunas mujeres también tienen dolores similares al cólico o se sienten hinchadas. Estos síntomas pueden presentarse y no tener relación con el éxito o el fracaso del tratamiento. De hecho, las molestias pélvicas o calambres pueden indicar que el procedimiento fue exitoso.

No obstante, si tienes sangrado abundante, dolores intensos o cualquier otro síntoma que consideres que no es habitual, no tengas problema en contactar con tu médico.


No tengo ningún síntoma… ¿es indicativo de que ha ido mal?

Si no has experimentado ninguno de los síntomas anteriores, no te preocupes: un importante porcentaje de mujeres no presenta estas señales después de la transferencia. Los signos positivos son difíciles de distinguir de los síntomas premenstruales, por lo que es mejor relajarse y evitar interpretarlos como uno u otro.


En resumen…

Un tratamiento de fertilidad puede resultar muy estresante y cuando llegamos a la fase final los nervios suelen estar a flor de piel. Es natural querer hacer todo lo posible para que el proceso sea exitoso y la mejor manera de hacerlo es concentrarte en cuidar de ti misma: come sano, evita sustancias tóxicas y estresantes (alcohol, cafeína, tabaco…), haz ejercicio moderado y suave, relájate. No es necesario que te quedes en cama, pero debes ser amable y cuidadosa contigo misma, tanto física como emocionalmente.

Y recuerda que si el resultado no es el esperado no es tu culpa, ni se debe a algo que hayas hecho o dejado de hacer. Una infinidad de factores pueden afectar al resultado del tratamiento, y la inmensa mayoría escapan a tu control.