Baja reserva ovárica: una de las consultas más frecuentes en clínicas de reproducción de Salamanca

La baja reserva ovárica es uno de los motivos de consulta más habituales en las clínicas de reproducción de Salamanca, especialmente entre mujeres que desean quedarse embarazadas a partir de los 35 años. En muchos casos, el diagnóstico aparece cuando el embarazo no llega tras varios meses de intentos, aunque también puede detectarse de forma preventiva en revisiones ginecológicas o consultas de fertilidad.

Conocer el estado de la reserva ovárica permite tomar decisiones reproductivas con mayor información y anticiparse a posibles dificultades.

¿Qué es la reserva ovárica?

La reserva ovárica hace referencia a la cantidad y calidad de óvulos disponibles en los ovarios en un momento determinado. Los ovarios no generan nuevos óvulos a lo largo de la vida, por lo que esta reserva disminuye de forma progresiva con la edad.

Aunque el descenso es un proceso natural, en algunas mujeres se produce de forma más temprana o acelerada, lo que puede afectar a las probabilidades de embarazo. Por este motivo, la edad no es el único factor determinante y resulta clave evaluar la reserva ovárica de manera individual.

Cómo se diagnostica la baja reserva ovárica

El diagnóstico de la baja reserva ovárica se realiza en las clínicas de reproducción asistida, como IGIN Salamanca, mediante pruebas sencillas y poco invasivas. Las más habituales son:

  • Análisis de la hormona antimülleriana (AMH), que permite estimar la cantidad de folículos disponibles en los ovarios.
  • Ecografía transvaginal con recuento de folículos antrales, que evalúa de forma directa la actividad ovárica.

La combinación de estas pruebas ofrece una visión bastante precisa del potencial reproductivo y ayuda a orientar el tratamiento más adecuado en cada caso.

Opciones reproductivas en clínicas de fertilidad de Salamanca

Cuando se diagnostica una baja reserva ovárica, existen diferentes alternativas reproductivas en forma de tratamientos que se valoran de forma personalizada. Entre las opciones más habituales se encuentran:

  • Fecundación in vitro (FIV) con óvulos propios, indicada en casos de baja reserva leve o moderada.
  • Ovodonación, una alternativa con altas tasas de éxito cuando la reserva ovárica es muy reducida o la calidad ovocitaria está comprometida.
  • Preservación de la fertilidad, especialmente relevante si la baja reserva se detecta de forma temprana y la mujer desea posponer la maternidad.

La elección del tratamiento depende de factores como la edad, los resultados de las pruebas, el historial reproductivo y las expectativas personales.

La importancia del diagnóstico precoz

Detectar una baja reserva ovárica a tiempo es fundamental para ampliar las opciones reproductivas disponibles. En IGIN Salamanca es posible realizar un estudio de fertilidad sin coste ni compromiso que permitirá obtener una comprensión del estado de la salud reproductiva de la mujer o la pareja.