Es una opción cada vez más habitual, ya que los meses de estío pueden tener beneficios para iniciar ese tratamiento que durante el año se ha pospuesto.
Es una tendencia que se está consolidando, tal vez por las ventajas que puede aportar tanto a la pareja como a nivel individual. Repasamos algunas:
• Más tiempo para ti: En verano podemos disfrutar de unas merecidas vacaciones y disponer de horarios laborales más flexibles. Esto permite asistir a las citas médicas o procedimientos de una FIV sin agobios, dedicándoles el tiempo que haga falta. También puedes disfrutar de más tiempo para ti misma o tu pareja, lo que redunda en una tranquilidad y armonía que en otros momentos del año es más complicada de obtener.
• Menos estrés: La temperatura, el sol o los días más largos favorecen un ambiente más relajado. La reducción del estrés puede mejorar tu bienestar general y, en consecuencia, la receptividad de tu cuerpo al tratamiento. Además, nuestra higiene del sueño es mejor en esta época, en la que podemos descansar algo más.
• Alimentación saludable: En verano, las frutas y verduras frescas están en su mejor momento y suelen estar más presentes. Mantener una dieta equilibrada y nutritiva puede tener un impacto positivo en tu salud. Eso sí, también es momento en el que nos concedemos ciertos caprichos: si son ocasionales no hay problema, pero procura no descuidar la alimentación.
• Más actividad física: El buen tiempo invita a estar más en la calle, pasear o practicar más ejercicio al aire libre. Mantenerte activa y en buena forma física es beneficioso tanto para tu salud general como para tu fertilidad.

• Momento de planificación: El inicio de año escolar y laboral suele ser en septiembre, lo que hace que el verano sea un buen momento para asumir el tratamiento sin las presiones de planificación de otras responsabilidades.
• La fecha de nacimiento: Si la gestación se iniciase en los meses, la fecha de nacimiento del bebé sería entre abril y junio, meses de primavera con una temperatura suave ideal para las últimas etapas del embarazo. Son también idóneos para disfrutarlos con el recién nacido, sin calor ni frío extremos. Y la época de mayor incidencia de virus habrá quedado atrás. También podréis hacer más actividades al aire libre, aprovechando el sol y obteniendo más vitamina D, indispensable para el desarrollo óseo y el sistema inmunitario.
Con independencia de estas ventajas que puedes obtener a nivel individual, debes saber que la mayor parte del éxito de un tratamiento de reproducción asistida depende de factores ajenos a la época, como la calidad embrionaria, para la que es indistinta la estación del año. Eso sí, procura atender siempre estos consejos para mejorar la fertilidad.

