Existe la creencia de que, si ya se ha tenido un bebé de forma natural, no pueden aparecer problemas de fertilidad en el futuro. Esto no es cierto. La fertilidad cambia con la edad, con la salud y con el paso del tiempo, y en la práctica nos encontramos con muchas mujeres que experimentan dificultades para lograr ese segundo embarazo. A esto se le llama infertilidad secundaria.
Qué es la infertilidad secundaria
La infertilidad secundaria es la dificultad para conseguir un nuevo embarazo después de haber tenido uno previo sin necesidad de tratamientos de reproducción asistida.
Es más común de lo que parece. Los estudios estiman que afecta al 10–15% de las parejas que intentan un segundo embarazo. Es decir, una de cada diez puede encontrar más dificultades que la primera vez.
Por qué puedes tener infertilidad aunque ya hayas sido madre
1. La edad
Es uno de los factores que más determina la fertilidad. Desde los 35 años, la calidad y la cantidad de óvulos disminuyen. Después de los 40, las probabilidades de embarazo natural bajan de forma significativa.
Por eso, haber tenido un embarazo con 27 años no garantiza poder lograr otro a los 37.
2. La fertilidad masculina cambia
El factor masculino no es estable a lo largo de la vida. Algunos cambios frecuentes son:
- Descenso en la movilidad o concentración de los espermatozoides
- Aumento del estrés oxidativo
- Alteraciones hormonales
- Impacto del estilo de vida, tóxicos o infecciones
Un seminograma normal hace años no asegura que siga siéndolo hoy.
3. Nuevas condiciones médicas
Entre un embarazo y otro pueden surgir factores que afectan a la fertilidad:
- Endometriosis
- Problemas tiroideos
- Pólipos o miomas uterinos
- Síndrome de ovario poliquístico
- Cicatrices o adherencias tras cesárea o parto complicado
- Alteraciones autoinmunes
Muchas de estas condiciones pueden no presentar síntomas.
4. Cambios en el estilo de vida
El estrés, la falta de descanso, la rutina o la carga mental de la crianza pueden influir indirectamente en la fertilidad. También es frecuente que disminuya la frecuencia de relaciones sexuales o que no coincidan con los días fértiles.
Por todo ello, si estás buscando un nuevo embarazo de forma natural, las recomendaciones de los especialistas son claras: consultar tras 12 meses de intentos si tienes menos de 35 años, y tras seis meses si tu edad es superior a los 35.
Recuerda que la consulta no implica la realización de un tratamiento, sino evaluar tu fertilidad actual y descartar causas que puedan tener solución. Identificar a tiempo los posibles problemas ayuda a tomar decisiones informadas y a encontrar el camino adecuado.
Si quieres un estudio de tu fertilidad gratuito y sin compromiso, puedes rellenar nuestro formulario y te llamaremos para darte cita cuando mejor te venga.

