Qué podemos hacer cuando se obtienen pocos óvulos en una FIV

Obtener pocos óvulos en una fecundación in vitro puede ser frustrante. Muchas pacientes sienten que el tratamiento “ha ido mal” o que sus opciones se reducen de golpe. Sin embargo, un resultado bajo en la punción no siempre significa que no haya camino.

El número de óvulos importa, porque cada ovocito supone una oportunidad de fecundación y desarrollo embrionario. Aun así, también influyen otros factores: la edad, la calidad ovocitaria, el semen, la evolución de los embriones y los antecedentes de tratamientos previos.

Por eso, cuando se obtienen pocos óvulos, lo importante es analizar qué ha ocurrido y decidir el siguiente paso con criterio.

Por qué se obtienen pocos óvulos

Durante una FIV, la estimulación ovárica busca que maduren varios folículos en un mismo ciclo. En cada folículo puede haber un óvulo, aunque no siempre ocurre así. Además, no todos los ovocitos recuperados son maduros ni todos fecundan correctamente.

Una baja respuesta puede estar relacionada con una baja reserva ovárica, la edad, antecedentes de cirugía ovárica, endometriosis, tratamientos médicos previos o una respuesta individual menor a la medicación.

A veces esta situación ya se sospecha antes de empezar. Otras veces se descubre durante el tratamiento.

Revisar el ciclo antes de decidir

Antes de plantear una nueva estrategia, conviene revisar varios puntos:

  • Cuántos folículos había al inicio.
  • Cómo respondieron a la medicación.
  • Cuántos ovocitos se recuperaron.
  • Cuántos eran maduros.
  • Cuántos fecundaron.
  • Cómo evolucionaron los embriones.

No es lo mismo obtener pocos óvulos pero de buena calidad que recuperar ovocitos inmaduros o embriones que se detienen pronto. Cada escenario puede orientar una decisión distinta.

Cambiar el protocolo de estimulación

Una opción habitual es ajustar la estimulación en un nuevo ciclo. Puede modificarse la dosis, el tipo de medicación, el momento de inicio o la combinación de fármacos.

En pacientes con baja reserva, subir mucho la dosis no siempre consigue muchos más óvulos. Por eso, en algunos casos puede valorarse una estrategia diferente, incluso una estimulación más suave, buscando aprovechar mejor los folículos disponibles.

Acumular óvulos o embriones

Cuando se obtienen pocos ovocitos en cada ciclo, puede plantearse la acumulación. Consiste en vitrificar los óvulos obtenidos en varias estimulaciones para utilizarlos más adelante. También puede optarse por fecundarlos y vitrificar los embriones resultantes.

Esta estrategia puede ayudar a reunir más oportunidades antes de una transferencia, aunque exige tiempo, varios ciclos y expectativas realistas.

Revisar el semen y ajustes de laboratorio

Cuando hay pocos óvulos, cada uno cuenta. Por eso también conviene revisar el factor masculino y la estrategia de laboratorio.

Si existen alteraciones seminales, mala fecundación previa o embriones que no evolucionan bien, pueden valorarse técnicas de selección espermática o ajustes en la fecundación.

Cuándo valorar la ovodonación

La ovodonación puede plantearse cuando las posibilidades con óvulos propios son muy bajas o cuando varios ciclos no han permitido obtener embriones viables.

No tiene por qué ser la primera opción tras un ciclo con pocos óvulos. En algunos casos puede merecer la pena ajustar el protocolo o acumular ovocitos. En otros, la ovodonación puede ofrecer mejores probabilidades de embarazo.