Cuando una pareja decide buscar un embarazo, lo habitual es pensar que llegará de forma natural en los primeros meses. Sin embargo, no siempre ocurre así. A medida que pasa el tiempo, es normal que aparezcan dudas: ¿cuánto se puede tardar en conseguir un embarazo?, ¿es normal llevar seis meses intentándolo?, ¿cuándo debería acudir a una clínica de fertilidad?
La respuesta depende principalmente de la edad, aunque también influyen los antecedentes médicos, la regularidad de los ciclos menstruales y la fertilidad de ambos miembros de la pareja.
Saber cuándo consultar permite detectar posibles dificultades a tiempo y evitar esperas innecesarias.
Cuánto tiempo es normal tardar en conseguir un embarazo
Conseguir un embarazo no siempre es inmediato, incluso cuando no existe ningún problema de fertilidad. Algunas fuentes estiman que más del 80 % de las parejas en las que la mujer tiene menos de 40 años consiguen un embarazo natural durante todo un año, manteniendo relaciones sexuales regulares sin anticonceptivos.
Por tanto, llevar varios meses intentando quedarse embarazada sin conseguirlo no significa necesariamente que exista un problema. Sin embargo, el tiempo de espera recomendado cambia con la edad, especialmente a partir de los 35 años.
Mientras buscas el embarazo, también hay algunos aspectos que puedes revisar. En este artículo encontrarás 10 consejos si no consigues quedarte embarazada, desde conocer tu ciclo menstrual hasta revisar determinados hábitos.
Cuándo acudir a una clínica de fertilidad según la edad
Como norma, las clínicas de reproducción establecemos unas recomendaciones generales sobre cuándo iniciar un estudio de fertilidad:
- Menos de 35 años: después de 12 meses intentándolo.
- Entre 35 y 39 años: después de 6 meses.
- A partir de 40 años: se aconseja cuanto antes.
- Si existen sospechas de infertilidad: cuanto antes.
Estas recomendaciones se aplican cuando se mantienen relaciones sexuales regulares sin protección y no existen antecedentes que hagan sospechar dificultades reproductivas..
La razón principal para reducir los tiempos de espera es que la fertilidad femenina disminuye con la edad, especialmente por los cambios en la cantidad y calidad de los óvulos.
Esto no significa que a partir de los 35 años sea difícil conseguir un embarazo natural, sino que, si existe algún problema, conviene detectarlo antes.
¿Y cuándo es recomendable consultar sin esperar?
Hay situaciones en las que no es necesario cumplir los plazos anteriores para acudir a un especialista.
Entre ellas se encuentran:
- Ciclos menstruales muy irregulares o ausencia de menstruación, que pueden indicar alteraciones de la ovulación.
- Endometriosis, especialmente cuando existe afectación ovárica o antecedentes quirúrgicos.
- Baja reserva ovárica conocida, que puede reducir el tiempo disponible para conseguir el embarazo.
- Antecedentes de abortos de repetición, que pueden justificar un estudio específico.
- Problemas conocidos en la calidad seminal, como alteraciones importantes en el número, movilidad o morfología de los espermatozoides.
- Cirugías ováricas, uterinas o tubáricas previas, así como determinadas infecciones pélvicas.
- Tratamientos médicos que puedan afectar a la fertilidad, como algunos tratamientos oncológicos.
En estas situaciones, una valoración temprana puede ayudar a conocer mejor las posibilidades reproductivas y decidir cómo proceder.
Si todavía no estoy intentando quedarme embarazada...
También puede ser útil consultar antes de empezar la búsqueda, especialmente cuando se desea retrasar la maternidad, existen antecedentes médicos relevantes o se tienen dudas sobre la salud reproductiva.
En el caso de mujeres sin pareja masculina o parejas de mujeres que desean tener un hijo mediante reproducción asistida, tampoco es necesario esperar un periodo determinado. Pueden acudir directamente para conocer sus opciones.
Ten siempre presente que una valoración previa permite tomar decisiones bien informadas, conocer las alternativas disponibles y planificar mejor el momento de buscar el embarazo.

